Press "Enter" to skip to content

Estrujar la Tierra: significado de minería… en palabras pobres

San Juan, Argentina
El lenguaje de la minería suele parecer escrito para geólogos, abogados y contadores. Habla de declaraciones de impacto ambiental, regalías, fideicomisos y mecanismos financieros. Traducido al idioma de la gente, todo eso significa algo mucho más sencillo: cómo repartir la riqueza que sale del subsuelo y quién pagará la factura cuando las máquinas se marchen.

El memorando firmado entre Vicuña y el Gobierno de San Juan intenta precisamente responder a esa pregunta. La empresa busca previsibilidad para invertir durante décadas; la provincia procura asegurarse ingresos estables, infraestructura y reglas que no cambien cada vez que cambia el viento político.

El acuerdo fija regalías del 3% durante toda la vida útil del proyecto, crea un fideicomiso para administrar con transparencia los aportes comprometidos y anticipa 250 millones de dólares destinados a infraestructura. Además, establece una contribución adicional del 1,5% de las ventas brutas a partir del sexto año de operaciones. Dicho de otra manera: la discusión ya no es solamente cuánto mineral se extrae, sino cuánto progreso logra quedarse en San Juan.

No deja de ser una negociación inteligente. Las grandes inversiones mineras huyen de la incertidumbre casi con la misma velocidad con la que los gobiernos buscan nuevos recursos para financiar obras públicas. Cuando ambas necesidades encuentran un punto de equilibrio, aparece un escenario donde todos creen ganar.

Claro que la experiencia latinoamericana invita a mantener cierta prudencia. Durante décadas se prometieron rutas, hospitales, escuelas y desarrollo alrededor de innumerables yacimientos. En demasiados casos quedaron apenas montañas perforadas, pueblos que vivieron un breve auge económico y luego regresaron al olvido.

Por eso la palabra decisiva del acuerdo quizá no sea “regalías”, sino “transparencia”. Los fideicomisos, los fondos de infraestructura y las obligaciones ambientales solo adquieren valor cuando cada peso puede seguirse con la misma precisión con la que se calcula una veta de cobre.

La Legislatura de San Juan tendrá ahora la responsabilidad de convertir este entendimiento en una norma. Allí comenzará la verdadera prueba política: demostrar que el consenso firmado sobre el papel puede sobrevivir al debate público y a los inevitables intereses que rodean a cualquier proyecto de semejante magnitud.

Porque la minería nunca consiste únicamente en sacar minerales de una montaña. También extrae expectativas, mueve economías, transforma comunidades y pone a prueba la calidad de las instituciones. La riqueza del subsuelo puede agotarse; la confianza, cuando se pierde, tarda mucho más en volver a encontrarse.

🖋️ © El Traductor del Poder | 2026 – Derechos reservados


©️2026 SalaStampa.eu, world press service – Guzzo Photos & Graphic Publications – Registro Editori e Stampatori n. 1441 Turin, Italy

* 11 *