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Bien por el neo gobernador del Chaco Leandro Zdero

ElCanillita.info, 18/09/2023
Omertà es una variante lexical napolitana de humildad, de la ‘sociedad de la humildad’, nombre con el que también se conocía a la camorra, debido a que sus afiliados debían someterse a un jefe y a ciertas leyes. – Originalmente, costumbre vigente en los bajos fondos del sur de Italia (mafia, camorra), también conocida como ley del silencio, según la cual había que guardar silencio sobre el nombre del autor de un delito para que no le afectaran las leyes del Estado, sino sólo la venganza del ofendido.

Genéricamente, en el uso actual, es “la solidaridad” destinada a ocultar la identidad del autor de un crimen y, en un sentido aún más amplio, aquella solidaridad que, dictada por intereses prácticos o de una facción (o impuesta por el miedo a las represalias), consiste en abstenerse deliberadamente de acusaciones, denuncias, testimonios, o incluso de cualquier juicio hacia una determinada persona o situación: “todo el mundo lo sabía, pero nadie se atrevía a romper el muro de silencio”… ¿les suena?

Pero ésta actividad humana odiosa: Fingir no ver, no oír, decidir conscientemente no hablar, significa ante todo traicionarse a uno mismo, a los demás y a la legalidad. Quien calla, quien finge no ver y no oír, niega su propia conciencia y la verdad común que salvaguarda la convivencia.

En la definición de “omertà” lo que más llama la atención y necesario destacar es la asociación al término solidaridad. Y en tal caso la palabra solidaridad debe entenderse en su acepción más negativa, porque la sola idea de asociar la ley del silencio (omertà) al de solidaridad desconcierta.

Callar para ayudar a los que cometen el mal, no es solidaridad, sino complicidad. Toda sociedad civilizada se rige por leyes, normas éticas, principios morales, costumbres, tradiciones, innovaciones. En particular, los cánones éticos aprendidos desde los primeros días de vida, a través de la familia, la escuela y el entorno, son la base de nuestra pertenencia a la sociedad.

Tales preceptos motivan nuestro comportamiento y, en consecuencia, el de la comunidad a la que pertenecemos. Cuando la norma que clasifica al individuo como único responsable de sus actos decae, las acciones negativas del individuo contagian a la comunidad.

La legalidad y adaptación de un individuo a las normas de comportamiento social, nacen y se desarrollan en el seno de la familia, en contextos educativos, escuelas, grupos. La “ley del silencio”(omertà) es como un veneno que se cuela en la existencia individual y social, aniquilando, día a día, el impulso vital del individuo y del cuerpo social en el que está inserta.

Dicho ésto, es importante poder ver hoy , como un político peronista como es Jorge Capitanich exgobernador del Chaco, no ha tenido en cuenta un precepto negativo, propio de su lider: “Cuando los pueblos agotan su paciencia, hacen tronar el escarmiento”.

Bien por el neo gobernador del Chaco Leandro Zdero, auguremos que su triunfo rompa el silencio de la corrupción (omertà) que gobierna a la Argentina.

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