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La Potencia del Pulgar

“Pollice verso”, cuadro de Jean-Léon Gérôme – 11/05/1824 – París, 28/01/1904 pintor y escultor francés.

WhatsApp demuestra cuanto empeñativo es escribir un simple mensaje.
No por nada programaron la posibilidad de comunicar, “aprobando” o desaprobando con el pulgar”recto” o “verso”… (hacia arriba o hacia abajo) una moción, como hacía la plebe en el Circo de la Antigua Roma.

Obviamente, perdura una gran equivocación respecto al fascinante tema de los gladiadores de la Antigua Roma.

Diverso a cuanto se piensa, era raro que un luchador profesional terminara muerto. Se trataba de atletas muy costosos de adiestrar y mantener. Verdaderos expertos del entretenimiento y no podían ser mal empleados.

Al respecto existe un desacierto arraigado en el tiempo, y es el gesto sobre el cual basamos la entera imaginación de los juegos de los gladiadores romanos: el “pollice verso”… el pulgar hacia bajo.

El público romano amaba los gladiadores. Apoyaban con entusiasmo a uno y al otro, tal como sucede en el fútbol. Y los escenógrafos de esos espectáculos tenian siempre nuevas ideas para transformar los combates en verdaderas representaciones teatrales.

No obstante ésto, los juegos eran siempre peligrosos. Cada tanto, alguno no escapaba a la muerte. Raramente el público venía llamado a decidir la suerte de un gladiador, pero cuando sucedía, generalmente lo hacían con el mítico pulgar hacia abajo (pollice verso).

En tiempos modernos, pensamos que el pulgar hacia abajo es signo de algo malo, necesario de reprobar, de no asentir a algo, tal cual como en el film “El Gladiador” de Ridley Scott, o en el cuadro “Pollice verso”, pintado por Jean Leon Gerome.

Pero la Historia del Arte, es decir, la Historia de objetos hechos por el hombre, demuestran que el “pollice verso” (pulgar hacia abajo), tenía un significado opuesto al que entendemos hoy. Tener el pulgar hacia arriba imitaba el gesto de desenvainar la espalda de la funda, recordando el acto de empuñar un gladio, es decir “la muerte”.

Mientras que para conceder la “grazia”, el público hacia una cosa que no se vé jamás en los filmes: “cerrar” el pulgar en el puño. Tal gesto, indicaba poner el arma en la vaina y era una bella noticia para el gladiador perdedor del combate.

Existen decenas de descubrimientos arqueológicos que demuestran cuanto aquí resta escrito, el más reciente el del 1997, en el Sur de Francia. Se trata de un descubrimiento que desenmascara una vez por todas la equivocación del “pollice verso” (pulgar hacia abajo). Y es el Medallón de Cavillargues.

El Medallón de Cavillargues, datado en el siglo II, es un objeto muy interesante que refigura dos gladiadores en combate.

Se distinguen por sus atuendos que uno es “Reziario” (a la izquierda) literalmente “hombre con la red”, era una de las clases de gladiadores de la antigua Roma; luchaba con un equipo similar al que usan los pescadores, una red equipada con pesos para envolver al oponente, un tridente (la fuscina) y una daga (el pugio).

Y el otro, “Secutor”(a la derecha), el equipo típico de este gladiador constaba de varios componentes. Casco redondeado con capitel y cresta, lisos, también llamados galea, estas galeas eran en realidad lisas para no dar agarre a la red del retiario. Generalmente construido en hierro o bronce, era muy pesado y en su interior tenía un acolchado de cuero o lana para ser más cómodo de llevar; la visión también estaba limitada por agujeros muy pequeños para tener una mejor protección. Un escudo imponente y cóncavo que tenía la función de proteger desde la rodilla hasta el rostro, dejando apenas descubiertos los huecos para la vista; el mismo escudo en la parte superior era redondeado sin empuñaduras por el mismo motivo que la “galea”.

La parte expuesta de los miembros inferiores era la tibia, preservada por un calcetín metálico ajustado por un vendaje de lana que también tenía la función de amortiguar los golpes. Una manga compuesta generalmente por escamas/placas de metal o cuero, que en cualquier caso limitaba ligeramente los movimientos, se colocaba sobre el brazo derecho del perseguidor y ayudaba a evitar lesiones en el brazo expuesto durante el ataque al hundir o manejar la espada.

El arma del secutor consistía en un pequeño y manejable gladius que por sus características se convirtió en el favorito de los gladiadores, también llamado sica, que se diferencia del “supino” por el ángulo de la hoja que usaba el gladiador tracio. -Tracia, provincia del Imperio Romano, ocupaba la región histórica de Tracia, en el extremo sureste de la península de los Balcanes, e incluía lo que hoy es el noreste de Grecia, el sur de Bulgaria y la Turquía europea-.

En alto del medallón está escrita una frase que dice: “stantes missi”. Es decir: “dejados salir en pie”. En práctica, se salvaron porque empataron.

Un individuo sobre la derecha con el brazo extendido, aprieta el pulgar con el puño cerrado. Gesto que demuestra el signficado de la frase: …
“El encuentro ha terminado a la par y los gladiadores pueden abandonar la arena con sus propias piernas”.

VIVA !
Hoy hemos aprendido, que tener el pulgar alzado para los romanos significaba muerte, mientras que cerrándolo significava vida.
Ahora podemos finalmente hacer nuestra parte como espectadores de un bello duelo sin confundir los pulgares.
Ave Caesar, morituri te salutant!

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Fuente: Archivo Bienes Culturales – Museo Arqueológico Nîmes, Francia

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