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24 Marzo Día de hacer memoria

Fueron 1094 víctimas asesinadas por los grupos guerrilleros, según los últimos registros. Acciones que en su mayoría fueron llevadas a cabo por el ERP.
Hugo Gambini publicó dos listas que, además de los nombres de «547 militares, marinos y aeronáuticos (oficiales, suboficiales y soldados); personal de policía, gendarmería y de prefectura», contiene los de 230 civiles, «políticos, empresarios, sindicalistas, funcionarios, diplomáticos, jueces, niños y desertores de la guerrilla» víctimas de estas organizaciones.

Entre ellas hubo filósofos como Carlos Alberto Sacheri y Jordán Bruno Genta; políticos en actividad como Roberto Mario Uzal, o ya retirados como Arturo Mor Roig; sindicalistas que actuaban en la CGT como José Rucci y Dirck Kloosterman, o que pertenecían a la CGT de los Argentinos como Atilio Santillán.El Ejército Revolucionario del Pueblo en el n° 74 del 10 de abril de 1976 de su órgano oficial Estrella Roja incluyó un “Parte de Guerra” fechado el 22 de marzo de 1976 donde da cuenta que ha asesinado a Atilio Santillán porque:

“deshonró la gloriosa tradición de lucha del gremio azucarero poniéndose al servicio de la criminal oficialidad del ejército opresor desde la iniciación del feroz operativo antiguerrillero en curso…entregó al enemigo numerosaos de los mejores luchadores”.

También fueron víctimas empresarios como Víctor Samuelson, Héctor Bartolomé Minetti, Bernardino Llaneza, Carlos Pulenta, Antonio Do Santos Larangueira, Francisco Soldati, Manuel Martínez y Ramón Samaniego; empleados como Alberto Abeigon y Ricardo Durán, delegados gremiales como José Pedro Chirino; diplomáticos extranjeros como los cónsules de Paraguay Joaquín Waldemar Sánchez o del Reino Unido Stanley Silvester; funcionarios de empresas del Estado como Francisco Schwer (de YPF); funcionarios civiles como Walter Klein (secretario de Coordinación y Programación Económica), su esposa y jueces como Jorge V. Quiroga. ​

A veces además del objetivo principal había víctimas que podían no tener relación. Por ejemplo en el asesinato del general Cesáreo Ángel Cardozo con una bomba tuvieron heridas su esposa e hijas;​ la bomba que mató al comisario Alberto Villar también mató a su mujer, en el asesinato del general Jorge Esteban Cáceres Monié fue muerta a tiros su esposa.​ Cuando asesinaron el capitán Humberto Viola también acribillaron a su hija María Cristina de 3 años y su otra hija, María Fernanda, de 5, resultó gravemente herida; la esposa de Arturo Gay fue muerta en el asalto al Regimiento de Azul, y Paula, la hija de 15 años del almirante Armando Lambruschin, murió al estallar una bomba en su domicilio, hecho que cobró la vida de dos vecinos; ​cuando mataron al general Juan Carlos Sánchez, una bala perdida mató a la señora Cuco de Ayala que atendía un kiosco en esa esquina.​ Y cuando colocaron una bomba en un comedor policial al que raramente acudían altos oficiales, mataron seis personas que no realizaban tareas policiales en el lugar y a la visitante Josefina Melucci de Cepeda, de 42 años, casada, tres hijos, que había ido a comer con una amiga que también murió.

En algunos casos sus asesinatos se produjeron en cautiverio, tiempo después de haber sido secuestrados, como ocurrió con Pedro Eugenio Aramburu, Roberto Moisés Echegoyen, Jorge Roberto Ibarzábal y Oberdan Sallustro, directivo de la Fiat deTorino, Italia. En otros hechos, como el de Argentino del Valle Larrabure, murieron en cautiverio en discutidas las circunstancias.

Un caso especial fue el de Liliana Sofía Novakovsky, una joven de 25 años secuestrada en 1972 por las Fuerzas Argentinas de Liberación con la finalidad de obtener fondos para su actividad.

El 14 de febrero de 1975 es asesinado por Montoneros el diputado nacional por Santa Fe del Movimiento de Integración y Desarrollo, Hipólito Acuña, mientras estacionaba el auto enfrente de su casa.

En otro caso, el 8 de diciembre de 1975, cuando explotó un coche bomba enfrente de la Universidad de Belgrano, que mató a la estudiante Laura Ferrari (18 años). Esta acción no tenía como objetivo el asesinato de una persona específica. Por ello su madre, Lorenza Ferrari, considera que fue un acto de “terrorismo puro”.

El 17 de diciembre de 1975 fue asesinado en un atentado el intendente del Partido de General San Martín, Alberto Manuel Campos, según Laura Ehrlich atribuido a Montoneros. En el mismo acto también resultaron muertos el Secretario de Hacienda, Carlos Ferrín, el chofer que los trasladaba, Santiago Álvarez, y un empleado municipal.

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