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La campaña de vacunación en Italia corre el riesgo de frenarse

Centro de vacunación contra el COVID ubicado en las instalaciones de una empresa de Turín

Casi 26 millones de italianos que aún no han recibido la primera dosis de la vacuna y otros trece que deben hacer el refuerzo, 900 mil de los cuales han recibido la primera dosis con Astrazeneca, ahora harán la segunda dosis con Pfizer y Modern.

Después de la circular del Ministerio de Salud que da indicaciones perentorias sobre el uso del suero de la empresa anglo-sueca sólo en los mayores de 60 años, es probable que se ralentice la campaña de vacunación masiva, con el consiguiente aplazamiento de la inmunidad de rebaño previsto por el comisario para la emergencia Francesco Figliulo, justo a finales de septiembre.

Sin embargo, fuentes gubernamentales afirman que “la campaña de vacunación italiana seguirá adelante con la misma intensidad que antes”, dada “la amplia disponibilidad” de “más de 55 millones de dosis Pfizer y Modern” de aquí al final del tercer trimestre.

Otro problema es que, si se confirman las previsiones sobre las llegadas hasta el final del tercer trimestre, Italia corre el riesgo de encontrarse con millones de dosis inservibles de Astrazeneca y Johnson and Johnson en sus frigoríficos.

La decisión adoptada ayer por el ministro de Sanidad, Roberto Speranza, por recomendación de los expertos del Comité Técnico Científico tras la muerte de la joven de 18 años en Génova y la perplejidad de una parte de la comunidad científica, ya ha obligado a las regiones a cancelar las jornadas de puertas abiertas -que, si se reorganizan, consta en el acta del Comité Técnico Científico, deberán “respetar las indicaciones por grupos de edad”- y a revisar la agenda de reservas.

La región de Lombardía ha anunciado que no seguiría la decisión del gobierno para administrar una vacuna diferente para las vacunas de refuerzo.

La comunicación contradictoria del Gobierno sobre las vacunas -dijo la dirigente de Fratelli d’Italia Giorgia Meloni- es lo que más está contribuyendo a desatar el pánico entre los ciudadanos. Que asuman inmediatamente la responsabilidad de dar respuestas claras y transparentes a los italianos porque millones de ciudadanos están esperando.

Pero más allá de la polémica, el propio comisario para la emergencia Figliuolo admitió, que lo que preocupa es el riesgo de que la campaña se frene:

“No hago predicciones sombrías, estoy convencido de que cerraremos en septiembre, pero si tuviéramos que añadir otra audiencia, por ejemplo de 6 a 15 años, y el suero Curevac no llega, si surgen otros problemas, está claro que no lo conseguiremos”.

Según las cifras facilitadas por Figliuolo al Comité Técnico Sanitario, a finales de mes deberían llegar todavía 7,2 millones de dosis de vacunas de ARNm (5,8 de Pfizer y 1,4 de Moderna), a las que hay que sumar las 45 previstas en el tercer trimestre (31 de Pfizer y 14 de Moderna) para un total de 52,2 millones.

Si se aprueba el suero Curevac, a finales de septiembre Italia podrá contar con otros 6,5 millones, para un total de 58,7 millones de dosis de vacunas de ARNm.

Lo cierto es que, siempre según las cifras de Figliuolo, todavía hay 3,5 millones de mayores de 60 años que ni siquiera se han puesto la primera dosis y 3,9 que deben hacer las vacunas de refuerzo. Que requieren un total de entre 7,4 y 11 millones de dosis.

Pero Italia, a finales de septiembre, podría tener más de 50 millones de dosis de Astrazeneca y J&J, dado que se esperaban 10 millones en junio y 40,7 en el tercer trimestre. Si no van a otros países trámite el Covax (Mecanismo COVAX, apoyado por la ONU, la Alianza para las Vacunas, Organización Mundial de la Salud), como ha hipotisado el Comisario Figliuolo, hay un riesgo muy alto de que caduquen en las neveras.

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