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La variante del coronavirus

– ¿Cuál es la prueba que permite saber si se está infectado con la nueva versión del coronavirus?
– ¿Son suficientes los hisopos y las pruebas de antígeno?
– ¿Y cuáles son los riesgos de que estas dos pruebas fallen en el diagnóstico de Covid en presencia de la variante mutada?

Se llama VUI-202012/01 o linaje B.1.1.7 y es la nueva variante del coronavirus Sars-Cov-2 que surgió a mediados de septiembre en el sudeste de Inglaterra.

Los países europeos, entre los que se encuentran Alemania, Francia, Bélgica, los Países Bajos y Austria, han decidido bloquear los vuelos procedentes de Gran Bretaña.

El temor es que la nueva variante considerada 70% más contagiosa considerada por las autoridades sanitarias del Reino Unido, podría arribar con los pasajeros que regresan a Europa para las vacaciones de Navidad, desencadenando una tercera ola que se superpondría con la campaña de vacunación que se está llevando a cabo en los países de la UE.

Una acción claramente tardía contra una mutación que, de minoritaria, en pocos meses se ha convertido en la predominante en la región sudeste de Inglaterra, y que por lo tanto ha tenido mucho tiempo para “viajar” en el Viejo Continente. En Italia, desde hace unos días, una persona y “su cohabitante”, como descrito por el Ministerio de Salud en una nota oficial – han sido admitidos en el Hospital Militar Celio de Roma, donde los médicos han encontrado que uno de ellos es positivo a la nueva variante.

Ambos hombres habían regresado recientemente de Inglaterra cuando sintieron los primeros síntomas. Otro hombre, un médico, que se sospecha que es positivo a la nueva variante, se sometió a pruebas en el Hospital Spallanzani. Una situación que ha desencadenado medidas de seguridad contra los contactos cercanos, así como alertar a los pasajeros en sus vuelos de regreso a Italia, creando no poco aprehensión porque a través del clásico hisopo molecular no es posible saber si uno ha sido infectado por la nueva variante.

Como se sabe, la prueba de diagnóstico tradicional, el hisopo molecular, detecta la presencia de material genético del virus Sars-Cov-2 en una muestra de oro/rinofaringe. A través de esta prueba por lo tanto, no es posible saber qué variante del virus está involucrada, sino sólo si la infección está en curso y, en caso afirmativo, la carga viral asociada.

Para saber si está infectado por la nueva variante, se necesita una prueba mucho más precisa, es decir, la secuenciación del genoma del virus, que puede ser completa o parcial, también debido a la nueva información sobre las mutaciones presentes en la variante.

En particular, ha surgido que, a nivel de la proteína Spike, el coronavirus utiliza para unirse al receptor celular ACE2, la nueva variante muestra ocho mutaciones diferentes, incluyendo sustituciones y supresiones de aminoácidos. Mutaciones que podrían, entre otras cosas, reducir la eficiencia de la prueba de diagnóstico, ya que el examen se basa en “sondas” (de una a cuatro, según el fabricante del reactivo) capaces de fijarse en secuencias de nucleótidos específicos: en presencia de variantes virales importantes, estas sondas pueden no ser eficaces en presencia de variantes virales sustanciales.

Por otra parte, incluso las pruebas antigénicas rápidas, es decir, las que reconocen la misma proteína Spike, podrían ser ineficaces, ya que aún no se ha aclarado si las mutaciones presentes en la nueva variante son capaces de evadir o no el control, con el riesgo de resultar negativos cuando en cambio uno es positivo para la versión mutada del virus.

A este respecto, tras la reunión de emergencia del Centro Europeo para el Control de las Enfermedades (CEPCE), la Agencia de la UE ha indicado la necesidad de que los laboratorios europeos vuelvan a comprobar y actualizar los diversos métodos de diagnóstico, es decir, las secuencias utilizadas para detectar el Sars-Cov-2 mediante hisopos moleculares y pruebas antigénicas.

De acuerdo con la ECDC, para la correcta identificación del virus, no será posible confiar únicamente en la detección de mutaciones en el gen que codifica la proteína viral Spike, también será necesario contar con la confirmación mediante la secuenciación de genes.

Una recomendación que, al menos en esta etapa inicial, podría chocar en paises donde los laboratorios no han recibido financiación para implementar la secuenciación de genes que permite identificar las mutaciones del virus. Hasta ahora, se han realizado muy pocas secuencias en Italia, como lo confirman los pocos datos compartidos por los investigadores italianos en bases de datos internacionales como GenBank y Gisaid.

Fuente: https://www.gov.uk/government/news/phe-investigating-a-novel-strain-of-covid-19
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