Entre declaraciones ambiguas y entusiasmos importados, el Gobierno argentino coquetea con conflictos ajenos como si se tratara de una suscripción internacional. Pero las guerras no tienen período de prueba.
Entre declaraciones ambiguas y entusiasmos importados, el Gobierno argentino coquetea con conflictos ajenos como si se tratara de una suscripción internacional. Pero las guerras no tienen período de prueba.
* 17 *