La Casa Blanca presentó un ambicioso “Marco de Comercio e Inversión Recíproca” con Milei como socio preferido. El texto luce como una alfombra roja para Washington y una carrera de obstáculos para Buenos Aires: menos barreras, más controles, más alineamiento estratégico y una velocidad de implementación que difícilmente coincida con la realidad argentina.
