El Imperio Británico no cayó por la fuerza ni por el desgaste: se desarmó a sí mismo, mientras el mundo cambiaba y el nacionalismo quedaba mirando el mapa.
El Imperio Británico no cayó por la fuerza ni por el desgaste: se desarmó a sí mismo, mientras el mundo cambiaba y el nacionalismo quedaba mirando el mapa.
* 51 *