Envalentonado por su nueva aritmética parlamentaria, el Gobierno inaugura sesiones extraordinarias tratando de hacer en trece días lo que no logró en dos años: tener un Presupuesto propio y una reforma laboral que sobreviva al primer chisporroteo.
Envalentonado por su nueva aritmética parlamentaria, el Gobierno inaugura sesiones extraordinarias tratando de hacer en trece días lo que no logró en dos años: tener un Presupuesto propio y una reforma laboral que sobreviva al primer chisporroteo.
* 72 *