Press "Enter" to skip to content

En Argentina, el cariño nunca es gratuito

La Secretaría de Finanzas salió con los tapones de punta: refinanciación del 96,48% de los vencimientos, casi 14 billones de pesos colocados y un discurso de épica tecnocrática que pide champán. Pero detrás del decorado numérico, la pregunta es vieja y simple: ¿cuánto dura un “éxito” cuando el país vive al borde de la tasa de interés y de la paciencia social?

El Tesoro estiró plazos, bajó el costo de la deuda y logró que los dólares linked no sedujeran a nadie. Una señal curiosa para un país donde el dólar es religión. Será que el mercado intuye que la misa, esta vez, la da otro predicador.

Mientras tanto, el dólar oficial sigue trepando de a cinco pesos por día como quien sube una escalera con miedo a mirar para abajo. El blue aflojó apenas —detalle pintoresco— y el MEP y el CCL siguieron haciendo abdominales. En la City nadie se inmuta: saben que el tipo de cambio es una novela por entregas.

Los depósitos en dólares alcanzaron niveles que no se veían desde el final de la convertibilidad. Todo un poema: la gente vuelve a amar al billete verde justo cuando el Gobierno jura que no habrá sobresaltos. En cambio, los depósitos en pesos retroceden. Moral de la historia: en Argentina, el cariño nunca es gratuito.

La Bolsa, en modo happy hour, encadenó otro día de brindis. Edenor voló, los bancos ganaron como si hubieran encontrado petróleo en Reconquista y el panel general se puso en verde fosforescente. El operador veterano lo resumió mejor que nadie: “Hoy subió todo lo que se movía… salvo dos distraídos”.

En Nueva York también festejaron los papeles argentinos, que reaparecieron como esos artistas olvidados que de pronto llenan teatros. Si Edenor sube en Buenos Aires, sube en Manhattan. Ritmo binacional.

Los bonos soberanos tuvieron un día de spa: AL30 y AL35 respiraron y el Riesgo País cedió un poco, aunque sigue mirándonos desde los 652 puntos como quien no termina de confiar en la dieta.

Y desde Wall Street llegó la bendición final: las tecnológicas se recuperaron, el Nasdaq vuela, y la expectativa de un recorte de tasas en diciembre añadió azúcar a un cóctel ya dulce. El mercado global está de fiesta.

La advertencia, sin embargo, está en el título: don’t get ahead of yourself. En la Argentina las celebraciones duran exactamente lo que tarda el dólar en cambiar de humor. Y hoy, aunque nadie lo diga, todos están mirando de reojo.

✍️ ©️ 2025 El Analista del Fondo y de la Caja – All Rights Reserved

©️2025 Guzzo Photos & Graphic Publications – All Rights Reserved – Copyright ©️ 2025 SalaStampa.eu, world press service – Guzzo Photos & Graphic Publications – Registro Editori e Stampatori n. 1441 Turin, Italy

* 66 *