Press "Enter" to skip to content

La Grandeza por decreto ..

Argentina

El Gobierno decidió que la grandeza se escribe en negrita y con membrete oficial. Así, por decreto, el 2026 fue bautizado como “el Año de la Grandeza Argentina”, una fórmula tan solemne como reveladora: si hay que aclararlo en los papeles, es porque todavía no aparece en la calle.

El DNU 56/2026, firmado por Javier Milei y su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, obliga a toda la administración pública a repetir la consigna como un mantra burocrático. No cambia sueldos, no llena heladeras, pero decora expedientes. En tiempos de ajuste, el optimismo es lo único que no se recorta.

El decreto habla de estabilidad, crecimiento y prosperidad como si fueran logros consolidados y no promesas en lista de espera. La épica libertaria se imprime en hojas A4 mientras el país real sigue pagando intereses, tarifas y paciencia. Grandeza por resolución, austeridad por obligación.

Se insiste en que el ajuste “sentó las bases” del despegue. Las bases, claro, siempre están en el subsuelo: nadie las ve, nadie las pisa, pero se jura que sostienen todo. El problema es que la vida cotidiana no se alimenta de cimientos invisibles sino de resultados tangibles.

También se convoca a provincias y a la Ciudad a adherir, como si la fe administrativa fuera contagiosa. Un llamado a la comunión simbólica: repetir el lema, creer en el eslogan y esperar que la realidad acompañe. La liturgia del poder siempre empieza por el papel.

El texto exalta la desburocratización con la misma burocracia que obliga a rotular cada documento. Menos Estado, más sellos; menos palabras, más consignas. La contradicción no incomoda cuando se la firma con tinta oficial.

Habla de instituciones sólidas y respeto irrestricto de la ley, justo cuando la excepcionalidad del decreto se vuelve norma. La grandeza, según parece, no se construye con consensos sino con resoluciones que se anuncian como destino manifiesto.

Ya hubo años bautizados con nombres rimbombantes: defensa, reconstrucción, ahora grandeza. La cronología es clara: primero se prometió, después se explicó y ahora se proclama. Falta el último paso, el único que no entra en un decreto: que se note.

Mientras tanto, el Estado repetirá la consigna en cada hoja que emita. Quizás, con suficiente insistencia tipográfica, la realidad termine creyéndola. Porque en esta Argentina, cuando la política no puede mostrar resultados, al menos puede imprimirlos.

✍️ ©️ 2026   El Cuñado Nacional –  All Rights 


©️2026 Guzzo Photos & Graphic Publications – All Rights Reserved – Copyright ©️ 2026 SalaStampa.eu, world press service – Guzzo Photos & Graphic Publications – Registro Editori e Stampatori n. 1441 Turin, Italy

* 30 *