Press "Enter" to skip to content

Trajes funerarios: una mezcla perfecta de ornamento y luto

Catherine, Princesa de Gales

Parece una contradicción adecuada que el funeral de la difunta Reina se presentara, sartorialmente hablando, como un juego de dos partes. Fue una ocasión en la que la tristeza y la celebración de una vida bien vivida iban de la mano, como los hilos de perlas en la gargantilla de la Princesa de Gales. La última vez que llevó ese collar, fue en el funeral del Duque de Edimburgo el año pasado, y también lo lució su suegra, Diana, Princesa de Gales.

Por un lado, la vestimenta militar, de gran colorido y ornamentación, en la que todo lo que brilla es oro y que no se limita a una guinda, sino que -en el caso de los caballeros de armas que flanqueaban el féretro- lleva un penacho rococó de plumas de cisne blancas. Era un tocado que no tenía nada que envidiar a la fuente de Tiffany en St James’s Park, a la vuelta de la esquina del Palacio de Buckingham. Y el público eclesiástico no se quedó atrás en lo que se refiere a la vestimenta ceremonial, con los niños del coro llevando pantalones rojos.

Por otra parte, el resto de los dolientes vestían de negro, asemejando piezas de ajedrez, aunque con algunos peones especialmente memorables, por no hablar de un par de reyes. En realidad, una demostración de Coco Chanel cuando decía, “el negro aniquila todo lo demás”. Este fue el ejemplo definitivo de que “menos, es más”.

 

 

Copyright © 2022 ElCanillita.info / PicturesLibrary.Club / Edited by Guzzo Photos & Graphic Publications