La defensa de la soberanía argentina sobre Malvinas no nació esta semana ni necesita conversos de última hora. La novedad es otra: después de elogiar a Thatcher, reivindicar la autodeterminación de los isleños y cultivar una diplomacia de afinidades personales, Javier Milei descubre que las petroleras también tienen directores, gerentes y nombres propios.






